¿Qué es la tos ferina (tos convulsiva)?
La tos ferina es una enfermedad respiratoria
bacterial contagiosa. Aunque la tos ferina puede ser
una enfermedad leve en niños y adultos, en niños
más pequeños se puede complicar por una
neumonía y ocasionalmente por la inflamación del
cerebro. En casos aislados puede provocar la muerte (especialmente en niños menores de 1 año).
¿Cuáles son los síntomas de la tos ferina?
Por lo general los síntomas se presentan en etapas.
La primera etapa generalmente comienza como un
resfrío, escurrimiento nasal, estornudos, fiebre baja y
tos. La tos dura entre 1 y 2 semanas y luego
empeora.
La segunda etapa de la tos ferina incluye
ataques de tos sin control, seguidos de un ruido
como un silbido que se produce al respirar. Durante
estos ataques de tos intensos, una persona puede
vomitar o su rostro o labios pueden verse azules
debido a la falta de oxígeno.
Una persona se puede
ver bien entre ataques de tos. Esta etapa puede durar
entre 4 y 6 semanas. Es probable que bebés muy
pequeños (menores de 6 meses), adolescentes y adultos no presenten estos síntomas. La tos ferina en
estos grupos puede parecer un resfrío con tos y
puede durar mucho tiempo.
¿Quiénes contraen tos ferina?
La tos ferina puede presentarse a cualquier edad,
pero es más común en niños durante el primer año
de vida. Por lo general, los bebés y niños pequeños
contraen la enfermedad por un hermano o hermana
mayor o un adulto que puede tener una enfermedad
leve.
¿Cómo se contagia la tos ferina?
La bacteria que provoca la tos ferina se encuentra en
la boca, nariz y garganta de personas infectadas. La
bacteria se contagia a través del aire mediante gotas
que se liberan al estornudar o toser. Una vez que la
persona se expone mediante la inhalación de estas
gotas, pasan entre 7 y 10 días antes de que aparezcan
los primeros síntomas.
¿Por cuánto tiempo una persona puede
contagiar la tos ferina?
La tos ferina es muy contagiosa durante la etapa
inicial de la enfermedad y menos contagiosa al cabo
de tres semanas. Los antibióticos acortarán el período de contagio de la enfermedad.
¿Cómo se diagnostica la tos ferina?
Un médico puede sospechar de tos ferina cuando
una persona presenta los síntomas indicados
anteriormente. Se debe tomar una muestra de mucosidades de la parte de atrás de la nariz durante
la etapa inicial de la enfermedad, con el fin de
observar el crecimiento de la bacteria.
Se pueden realizar exámenes de laboratorio de la muestra para
identificar la bacteria. Los Servicios de Laboratorio
del Estado de Nevada realizan estos exámenes para
los médicos o departamentos de salud locales.
¿Cómo se trata la tos ferina?
Los bebés menores de 6 meses y las personas que
presentan casos graves a menudo deben
hospitalizarse. Los casos graves requieren oxígeno y sedación leve para ayudar a controlar los ataques de
tos. Los antibióticos pueden volver menos grave la
enfermedad si se comienzan a tomar en la etapa
inicial.
Por lo general, si una persona se expone a la
tos ferina, algunos antibióticos específicos pueden
ayudar a evitar la enfermedad.
¿Cómo se puede evitar la tos ferina?
La tos ferina se puede evitar vacunando a los bebés
contra dicha enfermedad. La vacuna contra la tos
ferina se administra a los 2, 4, 6 y 12 meses de vida,
y a los 4 años. Se necesitan al menos 3 a 4 dosis para proteger a un niño contra la tos ferina.
El uso
oportuno de antibióticos en un hogar es útil para
limitar otros casos. Si un niño que asiste a una
guardería contrae la enfermedad, se le deben
administrar antibióticos a las personas del hogar que
estén en contacto con él y al resto de las personas
que tengan contacto directo con él.
Los niños que desarrollen síntomas en un plazo de 14 días desde la exposición, no deben asistir a la
guardería hasta que se haga un diagnóstico.
¿Dónde puedo obtener más información?
Comuníquese con su médico o con la Oficina de
Epidemiología del Distrito de Salud del Condado de
Clark al (702) 759-1300.